Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2020

Creación del Señor

La fe cristiana (...) nos lleva a ver el mundo como creación del Señor, a apreciar, por tanto, todo lo noble y todo lo bello, a reconocer la dignidad tanto de las cosas materiales y sentirnos obligados a amarlas y cuidarlas, cultivandolas y dominando la tierra como trabajo de Dios, y especialmente a los hombres, hechos a imagen de Dios y hermanos nuestros.

Misión del cristiano.

Del bautismo es donde el cristiano es liberado del pecado, del poder del diablo y de la muerte eterna, para vivir, bajo la acción de la gracia, en la libertad de los hijos de Dios y conducir toda la creación a su gloria (cfr. Rm 8,21): misión que los fieles laicos están llamados a realizar santificando el trabajo y todas las actividades temporales.

Vivir como hijos de Dios.

Debemos sentirnos hijos de Dios, y vivir con la ilusión de cumplir la voluntad de nuestro Padre. Realizar las cosas según el querer de Dios, porque nos da la gana, que es la razón más sobrenatural. (Es Cristo que pasa, n. 17)

Eclesiastés

  Rencor e ira también son detestables,  el pecador los posee. El vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de sus pecados. Perdona la ofensa a tu prójimo y, cuando reces, tus pecados te serán perdonados. Si un ser humano alimenta la ira contra otro, ¿cómo puede esperar la curación del Señor? Si no se compadece de su semejante, ¿cómo pide perdón por sus propios pecados? Si él, simple mortal, guarda rencor, ¿quién perdonará sus pecados? Piensa en tu final y deja de odiar, acuérdate de la corrupción y de la muerte y sé fiel a los mandamientos. Acuérdate de los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo; acuérdate de la alianza del Altísimo y pasa por alto la ofensa.

Eclesiastes

 🕐 Los Cinco Minutos del Espíritu Santo 🕊️🕊🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🕊🕊 2 de Septiembre El Espíritu Santo no espera que nos obsesionemos buscando la perfección. Por eso dice la Biblia: _"No quieras ser demasiado perfecto ni busques ser demasiado sabio. ¿Para qué destruirte?"_ (Eclesiastés 7,16). No tienes por qué ser perfecto en todo, ni hacerlo todo bien, ni hacerlo todo ahora. Suelta ese falso ideal. Porque estás llamado a ser feliz en lo que haces, no a destruirte haciendo cosas. La base de todo cambio está en aceptarse serenamente a uno mismo. Eso brinda una calma interior para descubrir los pequeños pasos que podemos dar sin destruirnos. No conviene dar lugar a los reproches interiores que terminan bloqueando todo posible crecimiento. Porque no es cierto que si no cambias ese defecto, no sirves para nada. Ese cambio puede ser importante, pero mientras no lo logres hay muchas cosas bellas que puedes hacer. Tampoco es cierto que nunca vas a cambiar. El cambio ll...

San Pablo

  Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios.