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Mostrando entradas de abril, 2020

Sto. Tomás de Aquino, sobre el Evangelio de Juan.

Es necesario que Cristo crezca en ti, para que progreses en su conocimiento y amor: porque cuanto más lo conoces y lo amas, tanto más crece Cristo en ti» (Sto. Tomás de Aquino, Super Evangelium Ioannis, ad loc.).

Del Salmo 119

He llegado a ser más docto que todos mis maestros, porque tus preceptos son mi meditación. Tengo más discernimiento que los ancianos, porque guardo tus mandatos. Mis pies aparto de toda senda mala, para observar tu palabra.

Soberbia

 El soberbio intenta inútilmente quitar de su solio a Dios, que es misericordioso con todas las criaturas, para acomodarse a él, que actúa con entrañas de crueldad.

Humildad

Señor, te pido un regalo: Amor..., un Amor que me deje limpio. –Y otro regalo aún: conocimiento propio, para llenarme de humildad.  (Forja, 185)

Proverbios 6

Seis cosas hay que detesta el Señor, y siete son las que abomina su alma: ojos altaneros, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, corazón que maquina planes maliciosos, pies presurosos para correr al mal, testigo falso que profiere mentiras, y sembrador de discordias entre hermanos.

Proverbios 5

Porque los labios de la mujer ajena destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite, pero al final es amarga como el ajenjo, cortante como espada de dos filos. Sus pies bajan a la muerte...

Proverbios, sn

Donde hay humildad hay sabiduría , explica el libro de los Proverbios. Humildad es mirarnos como somos, sin paliativos, con la verdad. Y al comprender que apenas valemos algo, nos abrimos a la grandeza de Dios: ésta es nuestra grandeza.

Proverbios 19-20

Dios hizo la tierra con su sabiduría de modo que la creación manifiesta el saber divino (vv. 19-20).

Comentario al Ev. de S. Juan

Por la filiación divina que se adquiere mediante la unión con Cristo a través del Bautismo podemos participar, real y sobrenaturalmente, de la vida de Dios (cfr 2 P 1,4). Somos introducidos en la intimidad de la vida trinitaria.

Proverbios 2.6

Porque el Señor da la sabiduría, de su boca, el saber y la discreción.

De la poscomunión de la misa de San Josemaría

Señor Dios nuestro, los sacramentos que hemos recibido en la celebración de san Josemaría, fortalezcan en nosotros el espíritu de hijos adoptivos para que, fielmente unidos a tu voluntad, recorramos con alegría el camino de la santidad.

De la Colecta de la misa de San Josemaría Escrivá

Oh Dios, haz que en el ejercicio del trabajo ordinario nos configuremos a tu Hijo Jesucristo y sirvamos con ardiente amor a la obra de la Redención.

Comentario de San Agustín a Jn, 1-19

San Agustín comenta: «Puede ser que haya unos corazones insensatos, todavía incapaces de recibir esa Luz, porque el peso de sus pecados les impide verla; que no piensen, sin embargo, que la Luz no existe porque no la puedan ver: es que ellos mismos, por sus pecados, se han hecho tinieblas. Hermanos míos, es como si un ciego está frente al sol. El sol está presente, pero el ciego está ausente del sol» (In Ioannis Evangelium 1,19).

Proverbios 14,1

«La mujer sabia edifica su casa, la necia la destruye con sus manos».

Del Salmo 93

El Señor reina, vestido de majestad. Tus mandatos son fieles y seguros; la santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término.

Del Salmo 145

El Señor guarda a todos los que le aman, pero destruye a los impíos.

Salmo 143

De mañana hazme sentir tu misericordia, porque confío en Ti. Muéstrame el camino que debo seguir, que a Ti levanto mi alma. Líbrame de mis enemigos, Señor, en Ti busco refugio. Enséñame a cumplir tu voluntad, Tú eres mi Dios.

Salmo 139

Señor, Tú me examinas y me conoces. Tú sabes cuándo me siento y me levanto. Penetras desde lejos mis pensamientos.

Cf. 1 Petr 2-9

Pueblo adquirido por Dios, anunciad las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa. Aleluya.

San Atanasio.

El Hijo de Dios se hizo hombre — explica San Atanasio — para que los hijos del hombre, los hijos de Adán, se hicieran hijos de Dios.

Del Salmo 128

Dichoso el que teme al Señor y anda por sus caminos. Del trabajo de tus manos comerás; serás dichoso, y te irá bien.