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Cf. Sab 10, 12

El Señor lo puso en un duro combate, para que venciera, pues la sabiduría es más fuerte que todo.

Isaías 49, 5-6 Me dijo el Señor: Te hago luz de las naciones.

Te hago luz de las naciones,  para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.

Primera carta del apóstol san Juan 5, 5

¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?. Y lo vence no sólo a nivel personal en la lucha contra las pasiones, sino a nivel global, en contra de las estructuras de pecado: el mundo de la pornografía y la prostitución, el mundo de la droga, el mundo marxista marcusiano, el mundo de las mafias y los errores políticos y sociales, como los masones. El mundo, también, que atenta contra la población, contra la naturaleza y su cuidado y conservación, en fin, el mundo del mal,... "Esas crisis mundiales son crisis de santos". San Josemaría Escrivá de Balaguer. Camino.

Joannem, 1...

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha...

PROVERBIOS  8 , 22‑31

Esto dice la Sabiduría de Dios: «Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas. Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra.  Cuando no existían los abismos fui engendrada, cuando no había fuentes cargadas de agua.  Antes que los montes fuesen asentados, antes que las colinas, fui engendrada. No había hecho aún la tierra ni los campos, ni el polvo primordial del orbe.  Cuando asentó los cielos, allí estaba yo, cuando trazó un círculo sobre la faz del abismo, cuando arriba condensó las nubes, cuando afianzó las fuentes del abismo, cuando al mar dio su precepto ‑ y las aguas no rebasarán su orilla ‑ cuando asentó los cimientos de la tierra, yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia en todo tiempo, jugando por el orbe de su tierra; y mis delicias están...

Jn 1. 4,10 

Jn 1. 4,10  Dios nos amó y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.

Jn 1.12

Jn 1.12 Pero a cuantos le recibieron les dio la potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre,