Lo primero es la sabiduría. Adquiere sabiduría, y con toda tu fortuna, adquiere discernimiento. Ensálzala y te ennoblecerá, si la abrazas te glorificará.
Quién ve en la muerte de Cristo solamente su dolor, su humillación, sin su Amor, no termina de ver solo a un hombre, no a un Dios que me ama más que la vida.
«Ignorar que el hombre posee una naturaleza herida, inclinada al mal, da lugar a graves errores en el dominio de la educación, de la política, de la acción social y de las costumbres»85.
Comentarios
Publicar un comentario