Pues hay quien distingue entre un día y otro, y hay quien juzga iguales todos los días: que cada uno siga su propia conciencia. 6El que distingue el día, lo hace por el Señor; y quien come, come en honor del Señor — porque da gracias a Dios — , y quien no come, se abstiene en honor del Señor y da gracias a Dios. 7Pues ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni ninguno muere para sí mismo; 8pues si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos, morimos para el Señor; porque vivamos o muramos, somos del Señor. 9Para esto Cristo murió y volvió a la vida, para dominar sobre muertos y vivos.
cruz: dolor de amar
Quién ve en la muerte de Cristo solamente su dolor, su humillación, sin su Amor, no termina de ver solo a un hombre, no a un Dios que me ama más que la vida.
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