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San Pablo

La mujer no es dueña de su propio cuerpo, sino el marido; del mismo modo, el marido no es dueño de su propio cuerpo, sino la mujer.

San Pablo

el cuerpo no es para la fornicación sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.

San Pablo

¿Es que no sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los injuriosos, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios.
Pues hay quien distingue entre un día y otro, y hay quien juzga iguales todos los días: que cada uno siga su propia conciencia. 6El que distingue el día, lo hace por el Señor; y quien come, come en honor del Señor — porque da gracias a Dios — , y quien no come, se abstiene en honor del Señor y da gracias a Dios. 7Pues ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni ninguno muere para sí mismo; 8pues si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos, morimos para el Señor; porque vivamos o muramos, somos del Señor. 9Para esto Cristo murió y volvió a la vida, para dominar sobre muertos y vivos.

S. Pablo

Por lo tanto, Dios los entregó a pasiones deshonrosas, pues sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contrario a la naturaleza, y del mismo modo los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos de unos por otros, cometiendo torpezas varones con varones y recibiendo en sí mismos el pago merecido por sus extravíos. Y como demostraron no tener un verdadero conocimiento de Dios, Dios los entregó a un perverso sentir que les lleva a realizar acciones indignas, colmados de toda iniquidad, malicia, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidio, riñas, engaño, malignidad; chismosos, calumniadores, enemigos de Dios, insolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, rebeldes con sus padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados. Ellos, aunque conocieron el juicio de Dios — que quienes hacen estas cosas merecen la muerte — , no sólo las hacen, sino que defienden a quienes las hacen. (En el marxismo marcusiano se niega a Dios, por lo que dice S...

Qoele

19La sabiduría hace al sabio más poderoso que diez gobernantes en una ciudad.

Proverbios

24 Presuntuoso, fanfarrón, su nombre es «Insolente», el que actúa con ira arrogante.